El peligro de aprender idiomas similares.

El peligro de aprender idiomas similares.

Seguramente has escuchado que hay idiomas más fáciles de aprender para algunos que para otros. Si hablas español, te dirán que aprender portugués, italiano o francés será más fácil y que, para los que hablan inglés, es más fácil aprender alemán, noruego o escocés. Esto se debe a que estos grupos de idiomas vienen de una misma raíz u origen, por lo que muchas estructuras, palabras y sonidos son muy similares entre ellos.

El lado positivo…

Esto definitivamente representa una ventaja a la hora de aprender un segundo idioma. Al hablar inglés, por ejemplo, un estudiante de alemán podrá reconocer muchas palabras que se pronuncian igual (o son muy similares) a su lengua materna, lo que le permitirá recordarlas con más facilidad y usarlas de manera correcta. 

Las estructuras entre estos idiomas pueden también ser muy parecidas. En español, italiano y portugués, los verbos son conjugados, no solo con el tiempo, sino también en base a la persona gramatical (yo, tú, nosotros, etc.), por lo que, al aprender italiano, un hablante del español no sentirá tanta diferencia como el hablante de inglés que, en la mayoría de los casos, solo conjuga el verbo en base al tiempo (pasado, presente y futuro) y no a la persona sobre la que habla. 

Esto puede ser peligroso…

Peligros de aprender idiomas similares
No te confíes, hay diferencias.

Sin embargo, todas esas similitudes entre los grupos de idiomas también pueden representar un reto para los estudiantes ya que, muchas veces, esas palabras que se escriben y suenan de manera similar en dos idiomas diferentes no significan realmente lo mismo o no son usadas en los mismos contextos. 

Podemos tomar el ejemplo de la palabra “burro” en italiano. Esta palabra se escribe y se pronuncia igual en español pero no se refiere al animal (que en italiano se dice “asino”) sino a la “mantequilla”.  Estas palabras, conocidas como “falsos cognados” o “falsos amigos” representan un reto para los estudiantes.

La ortografía también puede verse afectada en el caso de las palabras que sí suenan igual o parecido y significan lo mismo pero se escriben diferente. En portugués, el transporte subterráneo “metro”, se escribe “metrô”, mientras que, en francés es “métro”. Se pronuncian de manera un tanto similar pero, como podemos ver, tienen pequeñas diferencias en la escritura. Por lo tanto, si no se tiene cuidado, muy probablemente cometamos el error de escribirla como en nuestra lengua materna.

¿Qué debo hacer?

Hablar un idioma similar al que estamos estudiando es definitivamente algo positivo y debemos aprovechar esas similitudes para aprender nuevas palabras, trabajar en la pronunciación e incluso usar tu lengua materna para comparar y entender ciertos conceptos o estructuras. No hay nada malo en usar tus conocimientos del idioma que hablas para entender un idioma nuevo.

Sin embargo, es muy importante que seamos cuidadosos y no abusar de estas semejanzas porque comenzaremos a cometer errores innecesarios. Si bien traducir o usar tu lengua materna no está prohibido (aunque algunos profesores están en contra de hacerlo), debes asegurarte de no depender demasiado de esta técnica y hacer el esfuerzo de pensar en el idioma que estás aprendiendo y concentrarte en aprender sus estructuras, vocabulario, pronunciación, etc. Esto te ayudará a que tu lengua materna no interfiera en tu proceso de aprendizaje. 

Conclusión

Aprender idiomas similares
Aprender cualquier idioma requiere de esfuerzo.

Aprender idiomas provenientes de la misma familia que tu lengua materna significa poder entender muchas palabras y poder pronunciarlas más fácilmente. Sin embargo, si no prestamos atención, esas semejanzas pueden convertirse en un problema. Es importante siempre tomarnos el proceso de aprendizaje muy en serio sabiendo que aprender cualquier idioma requiere esfuerzo. Podemos encontrar palabras similares en cualquier idioma (incluso en aquellos que parecen muy diferentes) pero cada idioma tiene sus reglas y patrones diferentes que debemos aprender correctamente. 

Y tú, ¿Has estudiado un idioma muy similar a tu lengua materna? ¿Cómo fue tu experiencia? ¿Solías comparar ambos idiomas? ¿Qué sugerencias puedes darle  a quienes están aprendiendo? Comparte tus ideas en la sección de comentarios.

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